Uso Juvenil del Tabaco (Spanish/English)

imgBy Lisa Coleman*

El uso del tabaco en los no es seguro y prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes es fundamental para poner fin a la epidemia de tabaquismo en los Estados Unidos. Si el tabaquismo continúa al ritmo actual entre los jóvenes de este país, 5,6 millones de estadounidenses menores de 18 años morirán de una enfermedad relacionada con el tabaco – Esto es 1 de cada 13 estadounidenses de 17 años o menos. El consumo de tabaco en la juventud es un problema generalizado, donde 9 de cada 10 fumadores de cigarrillos fuman por primera vez a los 18 años, de acuerdo al Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

El objetivo de los profesionales de la salud en los EE.UU. debe estar enfocado en la prevención. La prevención primaria se refiere a detener la aparición de una enfermedad o antes de que haya evidencia de la enfermedad; su objetivo es reducir la incidencia de la enfermedad. Este enfoque tiene muchos beneficios para el campo de la salud, incluyendo la drástica reducción de los gastos de asistencia sanitaria. Dejar de fumar es un ejemplo de prevención primaria que puede contribuir a mejores resultados de salud, especialmente para los jóvenes y adolescentes. Los factores asociados con el consumo de tabaco incluyen entornos sociales y físicos, tales como medios de comunicación que promueven el uso del tabaco, o la influencia de los padres.

Uno de los pasos preventivos que se pueden tomar pueden ser; reducir el número de imágenes de uso de tabaco en los medios de comunicación dirigidos a los jóvenes en esta área geográfica, y educar a los padres sobre cómo sus acciones podrían tener un impacto negativo en la salud de sus hijos. Otro factor para abordar es el estatus socioeconómico, incluyendo menores ingresos a la educación. Educar a los jóvenes sobre los impactos negativos de fumar es crucial para prevenir su uso, especialmente en los barrios de bajos ingresos donde fumar puede ser más prominente. Los funcionarios de salud en las ciudades deben preocuparse por la educación de los estudiantes de secundaria y preparatoria en los resultados negativos de fumar, incluyendo numerosos tipos de cáncer, aumento del riesgo de accidente cerebrovascular o daño cerebral, y otros.

Como futuro profesional de la salud, yo creo que la orientación de la juventud es uno de los aspectos más importantes que podemos enfocar, porque todavía son jóvenes, sanos, dispuesto a aprender, y tienen muchos aspectos positivos de su vida delante de ellos. El consumo de tabaco a una edad temprana puede conducir a un posible uso de drogas en los últimos años, posiblemente con sustancias aún más perjudiciales. El abandono del consumo de tabaco antes de que comience es uno de los mejores enfoques que funcionarios de atención médica pueden tomar en los EE.UU. hoy en día.

Version en Ingles 

Youth use of tobacco in any form is unsafe, and preventing tobacco use among youth is critical to ending the tobacco epidemic in the United States. If smoking continues at the current rate among youth in this country, 5.6 million Americans younger than 18 will die from a smoking-related illness – that’s 1 of every 13 Americans aged 17 or younger. Tobacco use in youth is a widespread problem, with 9 out of 10 cigarette smokers first trying smoking by age 18 (Centers for Disease Control and Prevention).

The goal of healthcare professionals in the U.S. should be a primary prevention approach. Primary prevention is concerned with preventing the onset of a disease or health outcome before there is any evidence of disease; it aims to reduce the incidence of disease. This approach has many benefits to the healthcare field, including drastically cutting back on the costs of healthcare. Smoking cessation is an example of primary prevention that can lead to better health outcomes, especially for youth and adolescents. Factors associated with tobacco use include social and physical environments, such as media portraying tobacco use or parents smoking. An approach to this may be reducing tobacco use shown in the media targeted to youth in that geographic area, and educating parents on how their actions could negatively impact their child’s health. Another factor is lower socioeconomic status, including lower income or education. Educating the youth on the negative impacts of smoking is crucial to preventing its use, especially in low income neighborhoods where smoking may be more prominent. Health care officials in cities should be concerned with educating middle and high school students on the negative outcomes of smoking, including numerous cancers, increased risk of stroke or brain damage, and others (Centers for Disease Control and Prevention).

As a future health care provider, I think targeting the youth is one of the most important aspects we can focus on, because they are still young, healthy, willing to learn, and have so many positive aspects of their life ahead of them. Tobacco use at a young age can lead to possible drug use in later years, potentially with even more harmful substances. Stopping tobacco use before it starts is one of the best approaches health care officials can take in the U.S. today.

* Lisa Coleman is a senior student at James Madison University and a volunteer of the Futuro Latino Coalition in the media campaign.

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